“Un emblema para Renault”, así define la marca gala al Renault Captur, uno de sus modelos de mayor éxito. El B-SUV, que acaba de estrenar su segunda generación, ha comenzado su andadura comercial.
Más tecnológico, aún más personalizable y una mejorada habitabilidad son tres de los pilares con lo que se presenta esta nueva entrega.
Más habitable y mejorada modularidad
Respecto al modelo saliente, el Renault Captur 2020 crece en tamaño, sobre todo a lo largo (+11 cm), aunque también lo hace a lo ancho (1,9 cm).
Asimismo, la batalla aumenta (+33 cm), lo que se traduce en una mejorada habitabilidad, ofreciendo hasta 1,7 centímetros más para las piernas en las plazas traseras cuando la banqueta posterior está en su posición más retrasada.
Y es que el Captur permite regular los asientos traseros longitudinalmente (mediante una palanca que se acciona en el centro), pero su objetivo es aumentar el espacio de carga del maletero y no para dárselo a las piernas: la banqueta la podemos pegar literalmente a las plazas delanteras y así ganar 16 centímetros.
El maletero en este nuevo capítulo del B-SUV, también se incrementa, por cierto: con 81 litros más, ahora llega a los 536 litros, siempre que hagamos uso del doble fondo (bastante profundo, por cierto) y alcanzando los 1.275 litros si abatimos la bancada posterior.
El volumen del maletero se mantendrá en la variante GLP, al ubicar el depósito de Autogas en el hueco de la rueda de repuesto, y será similar en la variante híbrida por la disposición de la batería bajo los asientos traseros.
Al igual que ocurre con la quinta generación del Clio, Renault ha cuidado que el acceso a las plazas traseras sea lo más cómodo posible, mejorando en el Captur por su mayor altura al suelo.
Y para tratarse de un SUV pequeño, la verdad es que las plazas traseras dejan suficiente espacio para las piernas (22,1 cm) incluso para alguien cercano a los 1,90 metros de altura, que no llega a dar con ellas en el respaldo de los asientos frontales, ni tampoco con su cabeza en el techo (del cojín al techo ofrece 90,8 cm).
Pese a que sólo aumenta en poco menos de 2,0 centímetros la anchura exterior, Renault ha trabajado para aumentar el ancho del habitáculo.
Así el túnel central aumenta en 1,5 centímetros y la bancada trasera en 4,0 centímetros, por lo que, según la firma gala, ofrece tres plazas traseras reales.
En la práctica, sin embargo, el asiento central es bastante justo, y aunque pueden caber efectivamente tres personas, sólo dos encontrarán verdadera comodidad.
Si bien no nos ha sorprendido tanto como el Skoda Kamiq, uno de sus rivales y que también hemos conducido recientemente, lo cierto es que Renault ha hecho un excelente trabajo en la habitabilidad de las plazas posteriores, siempre teniendo en cuenta que hablamos de un todocamino urbano claro.
Además, de su mayor volumen de carga para el maletero, el nuevo Renault Captur ofrece un total de 27 litros adicionales en el habitáculo, repartidos entre los huecos portaobjetos de las puertas, bajo el túnel central gracias a su disposición flotante, el cofre del túnel central, la zona bajo la consola, los dos posavasos (para botellas de hasta medio litro) o la gigantesca guantera de tipo cajón que ya conocíamos de la primera generación.
Y aunque si alguien va sentado en el asiento del acompañante puede resultar incómoda de abrir, haciéndose complicado en personas de elevada altura, lo cierto es que este ‘cajón’ que sale del salpicadero ofrece un gran espacio adicional al alcance de la mano del conductor que no solemos encontrar habitualmente.
Todas estas bondades de funcionalidad van acompañadas de una mejorada calidad percibida: las superficies del Captur son gomosas y blandas, agradables al tacto, algo que la marca afirma que se replica en todos los acabados, aunque sólo hemos tenido oportunidad de comprobar que así es en sus dos opciones más completas, la Zen y la Initiale París (que no llegará a España, encontrando su homóloga, salvando las distancias, en la Zen+).
Y ello se completa con acentos en diferente tonalidad en contraste en los paneles de las puertas, la zona baja del salpicadero, el marco de su ‘flotante’ túnel central, aportando ese toque chic y cuidado que tan bien ha funcionado en este B-SUV.
Al volante del Captur: todo a mano
Al sentarnos a los mandos del nuevo Renault Captur apreciamos que, como promete Renault, han puesto el acento en ofrecer una ergonomía mejorada para su todocamino urbano como hizo con el Clio, con el que prácticamente calca diseño interior.
Ello lo consiguen gracias a una consola central elevada, con el display ‘flotando’ por encima del salpicadero, lo que permite ubicar los mandos más a mano del conductor, así como la palanca de cambios.
Los asientos delanteros son muy cómodos, ofreciendo un buen soporte para la zona lumbar, que queda perfectamente recogida, por lo que promete ser un buen compañero en trayectos largos.
Además, el volante, más compacto y que mejora la visibilidad de la instrumentación, ahora digital por cierto, dispone de una generosa zona de apoyo para los pulgares, por lo que invita a cogerlo correctamente y resulta muy confortable.
Desde los botones al estilo de las teclas de un piano bajo el display central podemos seleccionar los diferentes modos de conducción, activar o desactivar el Start & Stop, la cámara trasera, el asistente de aparcamiento o la calefacción de los asientos (en las versiones que lo incluyan).
No obstante, por ejemplo en el caso de los modos de conducción (Eco, Sport y My Sense personalizado), una vez damos al botón, sólo podremos seleccionarlos en el display, que si bien es bastante grande y ayuda su ubicación elevada, hace que alejemos la vista de la carretera.
Por el contrario, la climatización se maneja gracias a tres ruletas bajo la pantalla central: se agradece que el Captur no haya caído en la moda de “todo se maneja desde el display” al estilo Tesla, pese a hacer gala de un interior marcadamente
A tope de tecnología
El mencionado control de crucero adaptativo es uno de los protagonistas tecnológicos del nuevo Renault Captur, pero lo cierto es que el B-SUV ha dado un paso de gigante en tecnología, disponiendo de todo un arsenal de sistemas al servicio de la asistencia, la seguridad, el confort y la conectividad.
Así, el Captur cuenta con un interior digital, con un cockpit digital integrado en una pantalla que puede ser 10,3 pulgadas o de 7 pulgadas, y que podemos personalizar para que nos ofrezca la información deseada, cambiando automáticamente según el modo de conducción seleccionado (también lo hace la iluminación interior, aunque no lo apreciamos debido a que lo conducimos de día).
Asimismo, el Renault Captur 2020, incorpora el nuevo display digital multimedia en disposición vertical flotante, al estilo tablet, que se eleva por encima del salpicadero y que se ofrece a su vez en dos tamaños (9,3 pulgadas y 7 pulgadas).
Ésta integra el nuevo sistema Renault EASY LINK, con tecnología 4G y que se actualiza autónomamente, y en aquellas variantes que dispone de navegador integrado opera mediante motor de búsqueda de Google.
De esta manera, podemos preguntar por puntos de interés, restaurantes o gasolineras de forma genérica y automáticamente nos indica los más cercanos en la ruta seleccionada. Especialmente útil es como muestra las estaciones de servicio, indicando en verde las más baratas y en rojo las más caras, para que podamos escoger mediante un simple vistazo.
Otra función interesante de la que dispone este sistema es la de ‘Navegación puerta a puerta’: desde el teléfono, podemos planificar una ruta de forma remota para enviarla al navegador del coche. Cuando lo encendamos, ya estará preparado para iniciar el itinerario.
Además, el Captur dispone de cuatro puertos USB, dos para las plazas delanteras y otros dos para las plazas traseras, y conector de 12 V, también delante y detrás, o de faros Full LED tanto en los faros delanteros como traseros, disponibles desde el primer acabado.
A estas opciones de conectividad se suman un notable conjunto de sistemas de asistencia que en conjunto la marca del rombo denomina como ADAS.
En los mismos encontramos limitador inteligente de velocidad, control automático de luces largas/cortas, frenada activa de emergencia con detector de peatones y ciclistas (de serie en todas las variantes), alerta por ángulo muerto, reconocimiento de señales (nos muestra en rojo la señal en el cockpit cuando superamos el límite), o alerta de cambio de carril con asistente de trayectoria.
El mantenimiento de carril activo resulta menos brusco en comparación a otros que hemos probado, ajustando suavemente la dirección con pequeños toques, no dando la impresión que nos corrige constantemente.
Además, el nuevo Captur también ofrece asistente de aparcamiento autónomo (Easy Park Assist), gestionando sólo la dirección, cámara de marcha atrás, cámara 360º (que, al activarla, muestra en la pantalla central lo que rodea al vehículo para facilitarnos las maniobras de estacionamiento), radar de proximidad delantero y trasero, y detector de tráfico trasero, que alerta en caso de que un coche se cruce en nuestra trayectoria si salimos de una plaza de aparcamiento.
En conclusión, el Renault Captur 2020 nos ha gustado mucho en esta nueva generación, sobre todo en lo que toca a la parte tecnológica y de diseño, a lo que se añade su buen hacer sobre el asfalto.