En el margen de los cambios que ha generado la pandemia del COVID-19, el gobierno del presidente Emmanuel Macron de Francia se encuentra en la búsqueda de alternativas que ayuden al sector automotriz. Una de ellas, es el uso de vehículos eléctricos, híbridos y recargables con el llamado Plan Nacional de Rescate del Automóvil destinado a salvar la industria y con miras hacia una transformación ecológica, a través de la movilidad eléctrica.

Entre las compañías que integran este nuevo proyecto está Renault, la casa automotriz que tiene más de 120 años de historia y ya cuenta con un portafolio de vehículos eléctricos. El presidente Emmanuel Macron destinará 8 000 millones de euros en su Plan Nacional. Serán prioridad las plantas francesas de la compañía Renault y del grupo automovilístico PSA, con el objetivo de liderar la producción de vehículos eléctricos en toda Europa con un alcance de 1 millón de unidades en los próximos cinco años.
La medida también busca incentivar que los ciudadanos adquieran un vehículo 100% eléctrico o de hidroógeno, para ello se ofrecerá un bono de 7 000 euros para la compra y en el caso de ser una adquisición empresarial esta ayuda será de 5 000 euros por unidad. Se empleará esta iniciativa si el vehículo cuesta más de 45 000 euros y no se aplicará para los que cuesten más de € 60 000.