single image

Ha competido de la mano de BMW, Mini y Peugeot. Para este 2019, Peterhansel se subió a bordo de un Mini con David Castera como su copiloto.

Cruzar miles de kilómetros, con el sol en lo alto, a bordo de un vehículo o una motocicleta no por horas sino días, llegar a un destino que no tiene una vía trazada, soportar temperaturas extremas, llevar al límite al cuerpo y la máquina, el Dakar es una prueba de resistencia, una donde la mayor victoria no es llegar primero, sino llegar. Muchos nombres se han inmortalizado por las hazañas alcanzadas en esta competencia y, definitivamente, uno de los más memorables es el piloto francés Stéphane Peterhansel.
Si concluir una carrera, dentro de los tiempos estipulados, ya es algo excepcional, lo es mucho más hacerlo 25 veces. Peterhansel patinaba y fue campeón de skate en su país. La velocidad y, sobre todo, la adrenalina eran parte de su vida. Un día, a través de la televisión, vio como varios pilotos recorrían el desierto del Sahara, el Dakar se presentó ante sus ojos y nunca más lo dejó ir.