El pesimismo impera en Ferrari, y eso tampoco es normal. Es cierto que el SF1000 no parece un monoplaza brillante en sus primeros kilómetros de Barcelona, que Vettel y Leclerc sonríen poco y que el primer motor roto ha sido italiano, pero si aún no ha habido tiempo para extraer conclusiones, sorprende el discurso de Mattia Binotto: “No creo que seamos tan rápidos como nuestros rivales. ¿Nos preocupa? Claro, es lógico si no eres tan rápido como quieres”.
Bajonazo rosso, prensa italiana decaída, se derrumban las expectativas… la casa de Maranello se pone en lo peor, aunque quizás no piensen exclusivamente en el rendimiento: el año pasado se llevaron un buen chasco después de dominar la pretemporada, en 2020 no quieren fanfarrias antes de llegar a Australia.
Los ingenieros han extremado el concepto de su monoplaza, menos aerodinámico que Mercedes o Red Bull, lo que potencia su velocidad en recta pero, teóricamente, le hará sufrir en las curvas. Es cierto que las ideas generales y tendencias de la parrilla van por otros derroteros (los morros se vuelven estrechos, pero no el de Ferrari).
Aun así, hay que insistir: es muy pronto para alcanzar las conclusiones a las que ha llegado Ferrari. Faltan piezas en este puzzle.
“Me refiero al delta de los ritmos, comparándonos, creo que no somos tan rápidos”, subraya Binotto, que confirma que dentro de su programa no están las vueltas rápidas: “Es difícil saber dónde estamos porque no estamos buscando un ‘set-up’ ideal. Eso estará más claro la semana que viene”.
“Hemos cambiado nuestro enfoque hacia los test y nos centramos durante estos tres días en trabajar varios escenarios aerodinámicos y varias configuraciones, realmente sin intentar optimizar los reglajes para el rendimiento en general. Igualmente, el año pasado éramos más optimistas a estas alturas de la temporada porque era fácil sacar tiempo por vuelta.
Ahora las cosas son un poco más difíciles, los rivales parecen muy fuertes, pero no debemos olvidar lo que pasó el año pasado.
Esperemos a la próxima semana y a Australia”, explica el ‘team principal’. Y aunque se esperaba un paquete nuevo la semana que viene o en Melbourne, el suizo también se enfría: “No será muy diferente en Australia”. Sólo una puerta a la esperanza: “Hay mucho potencial. Primero pensaremos en optimizar este paquete y luego, en desarrollarlo”.
FUENTE: as.com