Las motos tienen espacios de competición a veces nos sorprende con carreras de lo más divertidas. A continuación una lista de las competencias en moto más increíbles.
X-Roadster
Es la gran fiesta nacional de la moto, según los organizadores. El Circuito de Carole, en París, se llena de pilotos y aficionados en julio.
La categoría X-Roadster es la clase reina y en ella participan motos de este estilo a partir de 500 cc.
Les espera por delante todo tipo de terreno, comenzando por el tranquilo asfalto seco a tramos mojados, para seguir por tierra, barro y charcos de agua para complicar la vida de los pilotos.
Red Bull Epic Rise

Versión “moped” de las carreras de Hill Climbing que se celebra en Italia. Participan ciclomotores y scooter de baja cilindrada, repartidos en tres categorías: Stock, con cilindrada máxima de 65 cc, Trucados con hasta 75 cc y Protos de hasta 100 cc, todos ellos con transmisión automática, es decir, sin marchas.
Hay premios por categoría y al mejor scratch, además de un galardón especial a la moto más llamativa desde el punto de vista estético y mecánico.
La primera edición se celebró en 2014 y contó con algunos invitados de renombre como los pilotos de Fórmula Uno Daniel Ricciardo y Daniil Kvyat, por entonces en los equipos de Red Bull y Toro Rosso, respectivamente.
Una subida imposible les espera a los participantes, que tiene que llegar lo más alto posible con sus poco potentes motores. El escenario de esta peculiar competición está junto al circuito de motocross de Ciglione della Malpensa, cerca de Milán.
Dark Dog Tour
Esta cita, con un perfil más aventurero que competitivo, dura una semana y recorre varias zonas de Francia.
Entre prueba de velocidad y resistencia, todos luchan por ser el primero pero también hay hueco para la diversión y, sobre todo, el compañerismo.
Tres mil kilómetros en siete días, con jornadas que finalizan con una tradicional cena de hermandad, además de la cena y fiesta final.
Los corredores se tiene que someter a diferentes pruebas, una de ellas de regularidad, otra en circuito en formato de resistencia a unas 25 vueltas y en tramos abiertos de carretera, siempre cumpliendo las normas de tráfico.
Se puede participar con cualquier tipo de moto, siempre que esté homologada y matriculada.
Hartland Quay Hill Climbç

Esta prueba inaugura y cierra el calendario de la National Hill Climb Association británica, el campeonato de “cuestas” sobre asfalto.
Hay numerosas categorías, hasta 1.300 centímetros cúbicos para motos actuales, otra categoría Pre-65, motos off-road, sidecar o de tres ruedas.
El tramo cronometrado supera los dos kilómetros y el reglamento hace especial mención a algunos aspectos, como el tener los frenos en buen estado, tener tapados los faros para no dejar cristales en caso de caída y el uso de mono de cuero de una pieza. No se permite el uso de calentadores de neumáticos.
El campeonato británico de Hill Climb cuenta con casi una treintena de pruebas. Dependiendo de su dificultad, en unas está permitido competir a pilotos por debajo de 16 años y en otras no. Con trece años se puede participar en la categoría de 125 centímetros cúbicos.
Motorcycle Cannonball Run
Si hablamos de Cannonball a todos nos viene a la cabeza la mítica película donde varios millonarios excéntricos recorrían las carreteras con sus potentes deportivos.
De esos “locos de cannonball” a la Motorcycle Cannonball Run hay pocas similitudes. La idea es de Lonnie Isam Jr, que quiso trasladar esta aventura a las motos antiguas construidas antes de 1929.
Desde 2010 se celebra esta prueba mitas competición mitad exhibición, con máquinas que se preparan a lo largo del año para sobrevivir a un recorrido que en septiembre de 2018 partirá de Portland (Maine) y llegará a otra Portland, la de Oregon. Más de 5.000 kilómetros divididos en varias etapas.
Nada menos que 19 días para completar el recorrido la hacen la carrera más larga del mundo. La mayoría de los participantes son norteamericanos, pero en la lista de corredores hay de todo, desde europeos hasta australianos y sudafricanos.
Pero, ¿de dónde viene el término Cannonball? Cuentan que en octubre de 1922, un tipo llamado Erwin “Cannonball” Baker salió de Staten Island, Nueva York, en una carrera campo a través dirección a Los Ángeles montando una novedosa Neracar, modelo 1923.
Baker sabía que iba a poder llegar, atravesando todo el país de costa a costa, pero quería hacerlo lo más barato posible. Más tarde escribió sus vivencias en un libro llamado “Cómo crucé América con una Neracar por menos de 20 dólares”.
Carreras urbanas en Colombia
Lo que en muchos países te llevaría a la cárcel directo por delito contra la seguridad vial, en otros lugares como Colombia lo han convertido en competición federada.
Según el reglamento de la Federación Colombiana de Motociclismo hay cinco disciplinas donde competir: Motocross (8 categorías), GP (carreras en el circuito permanente de Tocancipá, 13 categorías), Enduro FIM (6 categorías + Scratch), Hare Scramble (similar a los tramos cronometrados de enduro, 7 categorías) y el que nos interesa, Velocidad.
En esta última disciplina hay 10 categorías (Scooter, 115 cc Expertos y Novatos, 150 cc sport, 200 cc 2T y 4T, Supermoto 450 cc, Touring hasta 1.000 cc, Supersport y Superbike), 8 pruebas y 16 ligas.
Estas últimas actúan como las federaciones motociclistas de las comunidades autónomas de aquí, con sus campeonatos regionales urbanos por supuesto.
Al margen de los campeones de cada categoría, a final de año hay una Liga ganadora, la que mejores pilotos tiene en el cómputo de todas las disciplinas (Valle del Cauca ha sido la dominadora en años anteriores).
Las motos que me resultan más cachondas son las del grupo 115-200 cc, pues todo sucede en un formato más pequeño de lo que estamos acostumbrados, con mecánicas de baja cilindrada y monturas trail/naked adaptadas (Yamahas DT en su mayoría).
Scooter Trophy

Lo que no se pueda hacer con una Vespa es que no está inventado. Juntamos parte del antiguo recorrido del Dakar africano por Marruecos y lo afrontamos en Vespas debidamente preparadas. En la edición de 2016 recorrieron ciudades tan emblemáticas como Tánger, Midelt, Boudnib, Merzouga, Arfoud, y Er Rachidida en siete intensas etapas..
La cita africana tiene sabor español, ya que Sara García se ha convertido en el número uno de la carrera en los dos últimos años. Habrá que esperar al mes de noviembre para ver si la piloto zamorana y su Vespa rosa se llevan su tercera corona.
La Copita Punk’s Peak W&W

Otra de esas carreras en las que ganar no lo es todo, sino ser uno de los que más atención concentra.
Es una de las pruebas que se celebran dentro del extenso programa del Wheels & Waves que cada año abarrota las playas de Biarritz, al sur de Francia, cerca del País Vasco.
Una competición con diferentes categorías y personajes muy peculiares sobre las no menos llamativas monturas.
La Copita 50cc es la categoría más pequeña, pero se puede eparticipar con motos Pre-1950, Pre-1975, Post-1975 de menos de 100 cv y Superbikes por encima de los 100 cv.
El monte Jaïzkibel, en Guipozcoa, es el escenario de este espectáculo, mientras que en el hipódromo de Lasarte también se celebra otra prueba dentro del programa del Wheels & Waves, el Rollo Flat Track.
Glemseck 101

Las carreras de aceleración sobre el 1/8 de milla son una de las atracciones de la Glemseck 101.
Ambiente café-racer por cada rincón y con el atractivo de ser gratuito para los asistentes.
Las preparaciones venidas de todas partes del mundo no solo se enseñan, sino que además se ponen a prueba en esta prueba.
El año pasado el mismísimo Carl Fogarty se llevó la victoria con una preparación sobre una Triumph Thruxton R.
En el Sprint 101, que así se llama esta prueba, pueden participar todo tipo de motos, excepto las dragster.
Andorra 500

Prueba de regularidad sobre motos clásicas y café-racer. Los participantes deben llevar monturas anteriores a 1980 y someterse a diferentes etapas por los espectaculares parajes de la zona.